LA TRADUCCIÓN DE REVOLTING RHYMES: CUENTOS EN VERSO PARA TRADUCTORES PERVERSOS
En el artículo «La traducción de poesía humorística para niños: el caso de Dahl y sus “cuentos en verso”», Soledad Pérez, investigadora en el área de traductología de la Universidad Nacional de la Plata, analiza la traducción al español realizada por Miguel Azaola del poemario Revolting Rhymes de Roald Dahl. Este libro forma parte de lo que se denomina literatura infantil juvenil (LIJ), un área que exploramos en nuestra anterior reseña; sin embargo, también se puede clasificar como literatura humorística, dado que estos seis poemas que componen el libro tratan de parodiar cuentos clásicos infantiles.
Esta área, considerada literatura menor, es un diamante en bruto, puesto que son pocos los que se han adentrado en este interesante mundo lleno de problemas interculturales, intergeneracionales y lingüísticos, por mencionar algunos. A lo largo del artículo se le da mucha importancia a la intención del texto original, refiriéndose a la teoría fundamental de la traducción, la teoría del skopos. Este tipo de obras son muy difíciles de traducir, ya que, así como explica la autora del artículo, la LIJ está tanto escrita como traducida por adultos, los cuales deben ponerse en el lugar de los niños para entender su visión del mundo y hacer que los libros no sean difíciles de leer y que a la vez tengan un tono humorístico. En esta obra, Dahl no sigue los principios establecidos de la LIJ, sino que intenta darle un tono sarcástico a su libro, cambia los finales de los libros populares que aparecen, cambia los roles de algunos personajes, etc. Esta es una de las principales razones por las que este libro tuvo tanto éxito, así que es de vital importancia que el tono y la intención se mantengan en el texto traducido. Otro problema añadido es que el libro está escrito en verso, lo que crea una musicalidad y una rima que también deben mantenerse en la traducción, pues estos pareados forman parte del efecto cómico intrínseco en la intención del autor.
Así, Azaola tuvo que usar diversos métodos para mantener el estilo, aun así se perdieron algunos recursos literarios como aliteraciones («And mud and mush, and slush and slime»), repeticiones («Off with her nut! Off with her nut!»), etc. Otros simplemente se traducen manteniendo la intención, sobre todo en el caso de las frases hechas, con las que el traductor intentó usar equivalencias en español, por ejemplo «I have had my taste of honey» por «ya he sido princesa por un día»; lo mismo ocurre con la metonimia y otros recursos del texto. Azaola intentó hacer una «recreación rimada» del texto en inglés en el que se mantiene el efecto humorístico del TO. En cuanto a la rima, también tuvo que hacer algunos cambios para mantenerla, ya que en inglés la mayoría de palabras son monosílabas, a diferencia del español; así, optó por usar versos endecasílabos manteniendo la acentuación en las sílabas pares del original, con esto consiguió una mayor flexibilidad y fidelidad a la obra original.

También resulta bastante interesante explorar la técnica de domesticación llevada a cabo en este texto. Son diversas las opiniones acerca de los enfoques que se deben adoptar cuando se traduce LIJ. Lawrence Venuti (como se citó en Jurišić, 2024) opta por el método de extranjerización. Sin embargo, como traductores nos decantamos por el enfoque que usa Azaola. Puesto que la domesticación, pese a ser menos fiel al original, permite que el lector infante, cuyas habilidades lingüísticas y conocimiento cultural es menor, pueda disfrutar del libro. Por ejemplo, las técnicas de adaptación y generalización resultan muy útiles para resolver este problema, un ejemplo de la segunda técnica es «I smell the blood of an englishman!» como «¡Estoy oliendo carne humana!».
Además, creemos que este artículo abre camino a un área que como futuros traductores no habíamos explorado hasta hoy, la traducción intralingüística. Un tipo de traducción olvidada, pero necesaria tal y como menciona Soledad Pérez. Creemos que si se hubiese optado por decisiones traductológicas más neutras se podría agilizar este proceso. Sin embargo, en contradicción con Pérez, pensamos que estas elecciones léxicas españolas son necesarias en esta obra debido a su tono humorístico, como «mollera» o «guarrete».
En conclusión, pensamos que, aunque las traducciones de las obras de Roald Dahl están en el punto de mira debido a las críticas y la censura que están recibiendo, no dejan de ser buenos textos para analizar y aprender sobre la traducción literaria. En este caso, hemos podido aprender cómo se aborda una traducción de un libro escrito en verso, a la que se le suma que es un libro escrito para niños, lo cual complica todavía más la labor traductora. Si bien es verdad que en este tipo de obras los traductores debemos despegarnos del texto para poder mantener el estilo y la musicalidad, debe seguirse el hilo conductor de la historia para que el lector no se pierda y que no resulte confuso.
BIBLIOGRAFÍA:
Jurišić, P. (2024). Análisis comparativo de dos traducciones literarias: Manolito Gafotas. BEOIBERÍSTICA-Revista de Estudios Ibéricos, Latinoamericanos y Comparativos, 8(1), 163-178.
Pérez, S. La traducción de poesía humorística para niños: el caso Dahl y sus “cuentos en verso”.
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